dilluns, 26 de desembre de 2011


Ahora me siento lejos de ti. Te quiero por lo que fuimos y siempre te querré. Me gustaría tanto que pudieras leer esto... Me encantaría que pensaras que esto va dedicado a ti y no me dijeras nada... Simplemente que escucharas la voz de tu interior después de la lectura. Me da exactamente igual si me odias después de esto o si me quieres aun mas. Si, sé que me quieres. Y sé que sabes que yo a ti. Solo quiero que te escuches después de escucharme a mi. No espero respuesta es más, no espero nada de ti ya.
No te diré que te echo de menos y que quiero estar bien contigo. ¿Qué es estar bien? Pero no empiezo con preguntas estúpidas ni con filosofías que no llevan a ninguna parte. Que solo preguntan y no dan respuesta. Porque me he cansado de hacerlo, no crees que hemos hecho demasiadas preguntas sin respuesta durante nuestro trayecto juntas? Quizás estas han influido a los miles de problemas sin ser problemas porque no tienen solución ni siquiera argumento. Aún seguimos buscando culpables, verdad? En el fondo lo único que hemos hecho es apuntar y disparar. La cuestión ha sido quedar bien y dejar a la otra mal. La cuestión ha sido encubrirse. Y con cuestiones y cuestiones hemos llegado a olvidar-nos y distanciarnos. Ya creo que ni sabemos lo que nos ha pasado...
El culpable no ha sido el tiempo, ni el olvido, ni los celos, ni las envidias, ni los cambios, ni el puto rencor... Acostumbramos a culpar a los cambios cómo si fueran algo extraordinario cuando en verdad la vida está llena de cambios. La culpable tampoco eres tú, ni yo. La culpable somos nosotras. Empezamos juntas y acabamos juntas. Lo que hemos hecho es avanzar: un trocito de mi corta y breve vida ha sido a tu lado. Hemos caminado juntas un camino lleno de piedras pero también flores hasta llegar al final. - Antes de continuar añado otra pregunta de las idiotas (por una más no moriremos): ¿Es esto el final?- No importan la cantidad de daños que hemos provocado ni tampoco la importancia de ellos. No es una guerra entre quién es mejor persona o amiga. Lo que importa es que estamos dañadas. Hablo de nosotras, si ha habido un nosotras también lo hay ahora y siempre. No me voy a molestar en pedir perdón ni en apuntar y disparar una vez más. No voy a hacer nada, ni tu ni yo. Y no voy a esperar nada, no lo hagas. 
Repito que te quiero por lo que fuimos y que siempre te querré. Pero quizás ahora estamos bien así no quiero que nos engañemos más, quizás hemos llegado en un punto donde tu prefieres un camino cerca del mar y yo lo prefiero cerca de la montaña. Pero este donde este te querré. No sé porque escribo esto, no es un intento de volver a lo de antes ni mucho menos a lo de estos últimos meses. Quizás es para secar mis lágrimas o al menos secarlas por un tiempo. Quizás espero intentar algo pero por favor, no me dejes intentarlo, esto está bien así. Espero haber aprendido que si éramos una, siempre lo hemos sido. Que si hay un problema es de las dos que forman esa una. Que el rencor no hace más que demostrar que algo no va bien y no hace nada más, no arregla nada...
Quiero que sepas que te admiro en todos los sentidos del significado admirar, también que te envidió en muchas cosas y que te imito en muchas otras. Yo ya sé que tu también lo haces. Pero no quiero que te sientas sola en el fondo somos tan iguales que nuestras similitudes provocan diferencias. 
Quiero que te cuides y que sepas que después de todo el daño sigues siendo mi mejor virtud. 
Verdaderamente solo nos tenemos a nosotros mismos, y a veces ni a nosotros. No estamos solos, estamos completamente rodeados de gente que se hacen llamar amigos, gente que se hacen llamar enemigos, conocidos o desconocidos. Pero pocas veces estamos acompañados. Y no digo acompañados sino, acompañados de verdad. Seguro que conmigo te has sentido acompañada a secas muchas veces y otras acompañada de verdad y yo igual. Seguro que te vas a sentir perdida en muchas ocasiones. Seguro que te sentiras defraudada, triste, sola, y decepcionada otras miles ocasiones más. Pero cuando lo hagas quiero que recuerdes cuando estabas acompañada de verdad a mi lado. Nunca dejes que tu presente ahogue nuestro pasado, porque sé que no debemos morir nunca.
Podría decir mucho más y a la vez nada nuevo. Mis palabras son escasas comparadas con las que tendría que escribir o atreverme a decirte. Quizás otra noches me ponga a escribirte cuánto te echo de menos y cuántas ganas tengo de poder volver a saber que eres cómo mi hermana. Quizás otro día te doy las gracias y quizás otro día espero las gracias que me debes tu a mi. Pero lo que conviene y el paso mas grande para empezar el nuevo camino, es aceptar la despedida que llevamos meses intentando darnos. Si, son duras las despedidas y más si son con gente tan cercana a ti por eso cambiaré un adiós por un ojala y por un prométeme...
Si, quiero que me prometas algo. Si algún día es posible volver a abrazar-nos y a mezclarnos una con la otra, quiero hacernos una promesa. No es una promesa como aquella que intentamos hacer hace quién sabe cuanto tiempo jurando ser amigas para siempre. Tampoco como aquél juramento que recuerdo haber hecho con papeles, velas y saliva  (¿recuerdas?) Y tampoco como las promesas que se hacen y no se cumplen. Porque siempre he pensado que mejor no prometer y sorprender a prometer y decepcionar. Así que no me lo prometas ahora, porque ni tu ni yo lo vamos a cumplir, podemos apuntar-lo en una lista de cosas por hacer que la titularé : ESPERANZA y que no sé si algún día la vamos a satisfacer. Prométeme algo que desearía haber oído antes para sentirme más querida y no tan sola (ahora no lo hablo rencorosamente), prométeme algo que aún deseo oír.

 Prométeme que querrás despertarme cuando la luna se levante. Prométeme que querrás enseñarme cómo andar con cristales en los pies. Prométeme que querrás ayudarme a volar cuando mis alas no puedan hacerlo. Prométeme que me protegerás  cuando el mar se enfade. Prométeme que cerrarás mis ojos cuando la vida se vista de blanco y negro. Prométeme que intentaras hacerme sonreir cuando nadie pueda hacerlo. Lo intentaras... Prometeme que querrás despertarme cuando las estrellas bailen en la oscuridad. Prométeme que querrás enseñarme el agua pero tambien la arena. Prométeme todo esto y yo te prometeré que te guardaré, cuando el viento sople fuerte y cuando el sol brille fuerte, en mi corazón.


Si us plau, no diguis res.



M

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada